Cáceres mejora los accesos y recorridos del Complejo San Francisco
El Complejo Cultural San Francisco de Cáceres cuenta con nuevos recorridos accesibles en la planta baja y una zona peatonal renovada ante su entrada principal. Las obras, iniciadas en agosto de 2025, ya han sido recepcionadas, según informó la Diputación de Cáceres el 22 de octubre de 2026. La inversión ha ascendido a 884.112,03 euros e incluye actuaciones dentro del edificio y en su entorno.
Una rampa para comunicar los dos claustros
Uno de los cambios para quienes utilizan el complejo está en el paso entre el claustro gótico y el renacentista. La escalera y la plataforma elevadora que había en esa conexión se han retirado y sustituido por una rampa. Según la institución provincial, esta solución permite recorrer la planta baja de forma autónoma, frente a los sistemas anteriores de accesibilidad que requerían la intervención de otras personas.
Los trabajos interiores también han afectado al vestíbulo y a otros itinerarios de la planta baja. En la entrada principal, ubicada en la antigua capilla de los Sánchez-Paredes, se ha alargado la rampa que salva la diferencia de altura entre la calle y el edificio, sin variar su pendiente. Además, se han ajustado las cotas de las zonas de paso para dar continuidad al recorrido.
Una plaza exterior con bancos y alumbrado
En el exterior se han modificado los niveles del terreno y las pendientes para mejorar la conexión a pie desde la vía pública y el aparcamiento. La actuación deja una plaza amplia frente al acceso principal, equipada con bancos y alumbrado para posibilitar actividades culturales y otros usos al aire libre. Se han colocado también bolardos de protección en los puntos de contacto con las zonas por las que circulan vehículos.
La reforma ha ampliado las superficies ajardinadas e incorporado un xerojardín con plantas ornamentales de bajo consumo de agua. Estos cambios acompañan a la reorganización del espacio peatonal y de estancia situado ante el complejo. La intervención, según la Diputación, se ha ajustado a las características históricas y arquitectónicas del conjunto y a la normativa de accesibilidad universal.
Ajustes para conservar los restos arqueológicos
La ejecución obligó a revisar algunas soluciones del proyecto. Al excavar aparecieron condiciones de las cimentaciones y de las instalaciones que no se conocían previamente, por lo que hubo que modificar cotas y detalles constructivos. También se renovaron conducciones de agua y se desviaron instalaciones que interferían con los nuevos niveles del terreno. La anterior reforma de gran alcance databa de los años ochenta, cuando se elevaron las cotas exteriores.
En la zona de conserjería se localizaron restos arqueológicos. Para conservarlos, se modificó la solución del pavimento, reduciendo los espesores de ejecución y cambiando su acabado. Estos hallazgos condicionaron esa parte de la obra, junto con los ajustes necesarios en las redes de servicios y en las cimentaciones del edificio histórico.
Otra modificación se produjo en la galería oeste del claustro gótico: al levantar el suelo de granito, se comprobó que muchas piezas estaban demasiado deterioradas para volver a utilizarlas. Se sustituyeron por un pavimento de granito equivalente al colocado en las demás zonas reformadas, con el fin de mantener la continuidad del conjunto.




